sábado, 2 de marzo de 2013
Correr para ser libre
-¡Hoy salgo a correr! - Eso es lo que pensaba cada tarde que tenía libre tirado en el sofá en casa, pero al final me quedaba viendo alguna película o programa basura que hubiese con la excusa de hacer algo de ejercicio el día siguiente.
Una noche no podía dormir, así que me levanté y fui al balcón, hacía una noche muy buena y decidí salir a correr.
No sé si fue porque tenía ganas de correr o porque me encontraba solo en el parque a esas horas de la noche, tal vez era el sonido del agua del río que me acompañaba o la luna que brillaba con todo su esplandor, pero la sensación que tuve ese momento fue la misma que inspiró al gran William Wallace a rebelarse contra la sumisión, aquella que inspiró todas las revoluciones de nuestra historia, la sensación de libertad.
Tras varios meses consiguiendo salir a correr para vivir "libre" mi vida, me doy cuenta de que también he conseguido estar en mejor forma, he conseguido subir al trabajo y a casa por las escaleras y ya no me canso cuando juego con mis amigos una de nuestras pachangas al padel los domingos, incluso he llegado a terminar el partido sin estar tirado en el suelo perdiendo el aliento.
Lo bueno que he conseguido corriendo es tener más tiempo para poder pensar yo, para poder entender más mis propias preocupaciones, otros lo pueden conseguir mediante la meditación o un "retiro" pero a mí lo que me funcionó fue correr.
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